China anunció el pasado martes su desacuerdo con la creación de una nueva estructura para reemplazar el tratado INF, alegando "una serie de complejas dificultades de naturaleza política, militar y legal" y argumentando que "no tendría ningún peso".

Tres días después de la suspensión efectiva de dicho acuerdo, el Pentágono anunció su intención de desarrollar misiles "terrestres convencionales" previamente prohibidos por el INF. Asimismo, desde Washington dijeron que les gustaría desplegar "más pronto que tarde" misiles convencionales de alcance intermedio en el continente asiático, aunque no precisó la localización.

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, señaló el pasado domingo que el fin del tratado INF constituye una amenaza a la seguridad global y llamó a Washington y a Moscú a pactar un nuevo acuerdo lo antes posible.

Un funcionario del ministerio de Asuntos Exteriores de China declaró este martes que Pekín no se quedará de brazos cruzados y se verá obligada a tomar contramedidas si Washington despliega misiles de medio alcance en Asia, informa Reuters.

Al gigante asiático le inquietan los planes de la Casa Blanca de desarrollar misiles terrestres de alcance medio y, en particular, su posible colocación en la cuenca del Pacífico. Por ello, Pekín exhorta a Corea del Sur, Japón y Australia a no permitir que EE.UU.despliegue sus misiles de alcance medio en sus respectivos territorios.

Por otro lado, la Cancillería china asegura que Washington acusa a Moscú de violar el Tratado sobre Misiles de Alcance Medio y Corto (INF, por sus siglas en inglés) con el objetivo de abandonar dicho acuerdo y "tener las manos libres" para el desarrollo de nuevas armas.