Para monitorear las actividades de sus ciudadanos China ha instalado 200 millones de cámaras en todo el país, muchas equipadas con inteligencia artificial.

Aunque suene un poco descabellado y obsesionante, pero las cifras son reales y llegan a extremos insospechados.

Además, cada ciudadano chino tendrá un carné por puntos, a través del cual el Gobierno premiará los buenos comportamientos y penalizará los malos, como fumar en lugares prohibidos o no pagar las deudas.

Según las estimaciones, para 2022 cada ciudadano chino tendrá instalado en su móvil una aplicación que le estará diciendo en todo momento qué es lo que ha hecho bien y qué es lo que ha hecho mal. Cuando hace cosas mal, deja de tener acceso a servicios importantes", explica Marta Peirano, periodista y autora de 'El enemigo conoce el sistema'.

Manuel Muñiz, decano de la Escuela de Asuntos Globales de IE University, indico que una de las zonas de mayor control es Xinjian, donde, según los expertos, el Gobierno controla a una minoría musulmana, los uigures. "Ahí lo que vemos son tres niveles: uno primero que es, simple y llanamente reconocimiento facial y registro, otra capa que es reconocimiento por iris, y ahora han añadido otra capa que es el secuenciado de ADN.

El gigante asiático también exporta sus sistemas de vigilancia. Ecuador ha sido el último país en adquirir tecnología china con la que ha instalado 4.300 cámaras por todo el país, una forma de emular parte de la capacidad de supervisión que tiene China.

Según las asociaciones de derechos humanos, no es legal, por eso el tema continua causando controversia a nivel mundial.